viernes, 7 de octubre de 2016

"El interior es lo que importa"

En efecto, amigos. El interior es lo que importa. Una frase recurrente y lapidaria de las que hemos escuchado decenas de veces y que resulta ser uno de los pilares de la conversación políticamente correcta. Admitir que te gustan los culos respingones o los labios de chupona no parece tener la misma aceptación a pesar de la clamorosa sinceridad que encierran estas expresiones. Las abdominales marcadas, los escotes de infarto, los sueldos de 3000 euros, los polvos de media hora, los trajes de Hugo Boss, los Audi A8, los áticos en Ibiza o los ojos verdes... no parecen gustarles a nadie si nos atenemos a las conversaciones de uso común. Todo el mundo busca en la pareja a alguien divertido, honesto, sincero y ante todo, que sea buena persona. Sí, buena persona; imagino que por eso precisamente el 80% de las personas casadas que conozco, ya no lo están. No soportaban lo buena persona que era su media naranja. Se habían casado con auténticos santos.

Fucker Car


La sociedad enferma en la que vivimos ha creado un halo de negatividad sobre los comentarios sinceros tachándolos de soeces o inapropiados. Pongamos a una chica de treinta años admitiendo en su corrillo laboral que ella está buscando a un hombre bien posicionado y con pasta. Pasta de verdad. Quiere vivir segura, sin preocupaciones. Quiere tener dos hijos con él y matricularlos en un colegio trilingüe. Quiere fardar delante de otras mamás y conducir un BMW X5. Imaginaos el linchamiento.
Sin embargo, muchas de las componentes de ese corrillo tienen sueños parecidos. No sueñan con una buena persona, os lo aseguro.



En el caso de las mujeres, lo normal es fantasear con alguien que les otorgue seguridad. Y es lo normal porque el instinto así lo dictamina. No es nada reprochable o indigno. Es supervivencia. Antaño la seguridad se medía en la fortaleza del macho y en la capacidad que tenía de proteger a la mujer y a su descendencia. Un macho alto y fuerte proporcionaba alimento y cobijo y por eso la mujer lo escogía como pareja y padre de sus hijos. Hoy día el canon de macho protector ha cambiado y un hombre alto y fuerte no asegura por sí sólo la protección de antaño. Es el dinero el músculo y la fuerza capaz de atender las necesidades atávicas de la mujer. Por eso, un tipo flacucho y con escaso atractivo físico, puede llegar a atraer a un gran número de mujeres si demuestra poseer una posición social elevada y un alto poder adquisitivo. El canon ha cambiado. Cash manda.




En el caso de los hombres, la necesidad genética de fecundar numerosas hembras para aumentar su probabilidad de crear descendencia, suele chocar frontalmente con el ideal occidental del feliz matrimonio. La infidelidad entra en juego, e impide por regla general, que la pareja única triunfe. Es fácil mirar alrededor y contar con los dedos los matrimonios que perduran al cabo de cinco o diez años. La mayoría fracasan, y una de las razones es, efectivamente, la genética del macho. Todo esto,  trasladado a nuestra época, se resume en que el deseo sexual suele jugar un primer plano es la decisión del hombre de formar una pareja. La posición social o el dinero, quedan en segundo plano. A los tíos les gustan las tetas y los culos, claro. De formas distintas o cánones diversos, es igual, hay de todo, porque el deseo sexual es algo muy personal y difícil de categorizar, pero desde luego supera al deseo de estar con una buena persona.

Por tanto, la próxima vez que tengamos la tentación de tachar de puta a cualquier mujer que busque dinero y posición en su pareja o de cabrón a aquel que va de flor en flor, quizá sería buena idea darle una vuelta y reflexionar sobre el asunto.

martes, 4 de octubre de 2016

Nuevas Generaciones del PSOE

Pedro Sánchez no me gusta; nunca me ha gustado. De hecho, hasta hace unos días para mí era poco menos que el muñeco político de Susana Díaz; un pardillo ventrílocuo con buena planta y cierto saber estar; una nulidad intelectual; poca cosa.

Sin embargo, la maniobra que se ha ejecutado para cercenar la cabeza del señor Sánchez me merece tal desprecio e indignación que hasta sentí cierta empatía por el ala pivot. Susanita "la flamenca", protegida de buena parte de los altos círculos económicos, decidió poner en marcha su plan para apoderarse de Ferraz y entregar por cuatro años el gobierno a Rajoy. La abstención es necesaria por la evidente escombrera en la que se ha convertido el PSOE en pocas semanas. El partido no está en condiciones de gobernar ni la comunidad de vecinos de Espinete. Cuatro años de más Rajoy permitirían a Susana extender su tela de araña sobre cada rincón del partido hasta hacer de él su finca jerezana particular y poder aspirar a Moncloa en cuatro años. Ese es el plan.

Un plan que ha tenido que adelantar porque su juguete político decidió rebelarse y no dar paso al señor Rajoy. El chico se creyó de verdad aquello del "No Es No" y toda la algarabía andaluza se rasgó las vestiduras. Pero Susana, que no es de las más necias, decidió enviar a uno de sus esbirros, una niña de 14 o 15 años regordeta y con muy mala hostia para hacer posesión del cargo y reclamar el cetro rojo; una puta maravilla verla con su medio metro escaso luchando por hacerse oír entre cientos de alcachofas mediáticas y soltando una frase que pasará a la historia: "Aquí, yo soy la autoridad". Épico.

"Aquí, yo soy la autoridad" xD


El PSOE ha vuelto a ser tomado por los miembros de la vieja guardia, que ahora por lo visto se han transformado en referentes morales y modelos de ética y política greco-romana. Hablamos por ejemplo de Corcuera, Ministro del Interior con González y con un currículum académico resumido en un magnífico bachiller elemental. Se dedica a dar lecciones desde 13Tv mientras lucha por respirar. García-Paje y Barreda están cortados por el mismo patrón, con aroma paleto y dinero "pa asá una vaca". Igual que Bono, dueño de unas magníficas caballerizas pagadas con el dinero ahorrado tras toda una vida mamando del erario público. Estos tres se permiten hablar con una autoridad que asusta.

Por supuesto, uno de los más activos en esta reconquista de sociatas noventeros es Felipe González, también conocido como Míster X, dedicado ahora a la noble tarea de la compra-venta de pozos petrolíferos en Sudán del Sur, junto a Juan Luis Cebrián, una dedicación profesional absolutamente aceptable para un ex Presidente del Reino de España.



Pues este grupito de vaqueros locos y su adalid sevillana de vastos mofletes están convencidos de que van a devolver al PSOE el brillo de antaño. Más o menos como si los ex jugadores del Valencia de Ranieri de hace quince años volvieran al equipo para salvarlo de su situación actual. Carboni, con cincuenta años recorriendo la banda izquierda o el Piojo López, con hambre de goles a sus 46 años.

Esto es el PSOE hoy día; una parodia de sí mismo; un meme.

viernes, 16 de septiembre de 2016

El Niño Rata


Los enfants terribles de nuestro tiempo no son jóvenes vanguardistas capaces de cambiar el arte o el pensamiento con obras pictóricas o novelas impactantes. No, de eso nada. Hoy contamos con un subproucto intelectual mucho menos elaborado, más tosco y más extendido: los niños rata, pequeños engendros absorbidos por el juego online, donde desatan sus pueriles pasiones tarde tras tarde para luego colgar sus hazañas en YouTube y soñar con convertirse en Rubius.

Comienzan pronto, sobre los doce o trece años, abandonados a su suerte en dormitorios repletos de muñecos a los que no juegan o de libros que jamás han leído. La conexión Gold de la Xbox les amplia su pequeño mundo y les regala la posibilidad de insultar alegremente cuando les matan al Call of Duty o les marcan un gol en el FIFA; porque el niño rata, a pesar de ser agasajado por sus padres con decenas de juegos, sólo da uso a esos dos. Les encantan los tiros a pesar de ser juegos que les excitan sobremanera. Chillan, se quejan, menean el mando, se cabrean, y por supuesto insultan. Insultos de todos los colores, desde el socorrido "Hijo puta" hasta el vanguardista "noob" o "looser", los llamados insultos de nueva generación.



El niño rata se cabrea porque en general es un manta jugando y no domina las reacciones negativas que esa frustración le crea; carece de control de las emociones, no hay raciocinio en sus actos. Por eso es bastante habitual que cuando le marcas el cuarto gol a un niño rata, te diga "hijo puta de mierda" rozando el llanto y abandone la partida bruscamente. Un clásico.

El niño rata no tiene ni puta idea de videojuegos. Cero. No sabe nada. Tampoco le interesa. Se dedica a berrear con su vocecita carente de testosterona y a dar por culo al resto de jugadores. Si te lo cruzas en el online del Assassin's Creed y la partida precisa de sigilo y cooperación, olvídate, el niño rata entrará a saco en la vivienda y levantará todas las alarmas, porque es un ser por naturaleza nervioso y con muy poca paciencia. Enseguida se enerva. A él no le van las esperas ni la estrategia. A él le gustan los tiros.

En fin, el niño rata es un ser tan vil que a uno se le quitan las ganas de jugar online a ciertas horas por no oírlos. Tengo tantos niños rata bloqueados que podría montar una guardería.

Papá y mamá, ignorantes tecnológicos de primer nivel, viven felices al ver como su pequeño cabroncete no les molesta durante horas desde que le regalaron la puta Play. A buenas horas.

martes, 6 de septiembre de 2016

Dimitan, idiotas, dimitan


Del odio rara vez surge el éxito; es caro, es ineficiente y es ciego. Y la ceguera en estos asuntos no conviene si lo que uno quiere no concuerda con el de enfrente o no resulta ético. Difícil solución para esta nación cainita y brutal, donde hasta su presidente, en su tierra natal, puede ser víctima del puñetazo de un chaval con retraso mental. Pero volviendo a la trama principal, y a nuestros cuatro idiotas, no hace falta mirar su actuación con una lupa de cristal, para ponerles nota alguna. Es cierto que el pueblo vota, por fortuna, y cuando se vota, se está poniendo nota, no cabe duda. Pero que alguien me diga, qué nota le ponemos a nuestros cuatro idiotas, si aquí pasan trescientos días y las elecciones sí que se convocan, pero los resultados no se prodigan.



Dicen que aguantan presiones y que reciben muchas llamadas, aunque la única que no reciben es la del pueblo y su lucha, porque esa no interesa y por tanto no se escucha. A la gente ya le dan igual los partidos y su candidatos idiotas porque de todos es sabido que el pueblo no es oído ni por el rey ni por la sota.

Dimitan, idiotas, dimitan: es mejor solución que la abstención que se avecina.

martes, 30 de agosto de 2016

La calientapollas

Tiene una mirada directa, algo agresiva incluso. Casi siempre la acompaña con media sonrisa traviesa y fugaz. Se comunica con gestos prácticos, exenta de parafernalia. Se acerca demasiado cada vez que me habla; en ocasiones me sujeta el brazo con suavidad. Noto cómo se me acelera la respiración cuando se apoya en mi mesa, pero no me importa, porque tiene unos ojos verdes esmeralda que te abstraen del mundo cuando se clavan en ti; al momento se marcha regalándome un suave contoneo coreografiado que me hipnotiza unos minutos sumergiéndome en decenas de pensamientos alocados. Estoy confuso ¿Qué me pasa? Sabe que tengo novia y yo sé que tiene novio.

Todo esto no es nuevo. No soy especial para ella, joder. Cuando me despierto de mi absurdo sueño caigo en lo que se cuenta en la redacción. Esto ya le ha pasado a más gente. Se dice que le encanta tontear con los tíos.



Los siguientes días intento estar más pendiente de los detalles; me fijo en cómo despliega su ristra de habilidades para desgracia de otro incauto. Una vez vista la situación con perspectiva, le quito hierro al asunto. No es por mí, lo hace porque obtiene algo de este juego. Me permito entrar en sus bromas y abrazos. Siento cierta intriga.

Sé que no tiene mucha relación con el resto de compañeras, eso es vox populi. Demasiadas veces la han despellejado en mi presencia. Llama la atención por su físico, por la ropa que lleva y por toda esa fachada impecable, y aún así me da la sensación que esconde algo tras su perfeccción; algo que le incomoda. Parece muy segura en apariencia, pero algunos gestos no son coherentes con su armadura de supergirl. Empiezo a dudar de que se trate de un juego.

Algún idiota ha ido comentando que es una calientapollas, imagino que dolido por ser incapaz de follársela, pero no tiene ni puta idea. En realidad, yo diría que tiene la autoestima machacada. Por eso actúa así con nosotros; por eso actúa así conmigo. Me pide a gritos mudos que muestre mi interés por ella, porque ella no ve en el espejo a la misma chica que el resto vemos. Se comunica conmigo con un extraño código de gestos que he malinterpretado. Un código de miradas y de armas de seducción atávicas que su cerebro utiliza para defenderse, y que pueden paliar temporalmente su baja autoestima si recibe de cualquiera de nosotros algún gesto que nos delate. Necesita que los demás le confirmemos su atractivo. Así funciona ella a diario; parece agotador.

No es ninguna calientapollas. Sólo es otra pobre infeliz, como todos nosotros.



jueves, 28 de julio de 2016

Europa vive de rodillas

Ha bastado menos de un año y veinte fanáticos dispuestos a morir para echar abajo la gran mentira de la sacrosanta Unión Europea, que ha quedado retratada como lo que es: una organización de miles y miles de políticos que viven a costa del presupuesto comunitario y que no aportan más que burocracia y complicaciones. Una organización vacía de contenido y carente de sentido; sin brújula ideológica ni referentes intelectuales; sin ejército y sin capacidad de decisión real sobre el terreno y por supuesto, sin el respeto del resto del mundo. Una auténtica nulidad plagada de idiotas de pensamiento alineado, plano y políticamente correcto. Donde se prefiere salvaguardar las apariencias de gentlemans antes que actuar con decisión ante la barbarie. Donde un entorno legislativo descomunal sólo ha engendrado verdugos con vidas más confortables y víctimas con existencias más inseguras. Donde ante la declaración de guerra en nuestro propio territorio se responde con comunicados y con frases en las que el sujeto es el Estado de Derecho.



¿Qué es el Estado de Derecho

¿Es una fórmula para estudiar las redes terroristas debidamente trenzadas en las mezquitas construidas en nuestro propio suelo? 

¿El Estado de Derecho es una especie de héroe que se infiltrará entre los guettos de nuestras capitales para descubrir cuáles son los cabecillas locales que contactan con los mandos intermedios de Daesh en Siria, Irak o Libia? 

¿Es el Estado de Derecho el que nos permitirá detener a aquellos imanes que agitan el avispero en sus comunidades aprovechando el entorno de miseria y desesperanza en el que viven?

¿Será el Estado de Derecho aquel que nos sirva como instrumento para sacar de nuestras fronteras a los más de quinientos investigados por radicalismo en redes sociales? 

¿Será el Estado de Derecho aquel que nos proporcione leyes fuertes y duras contra los delitos que acojonan a la población? 

¿O es el Estado de Derecho aquél que mima a la gentuza que nos mata y le oferta todo tipo de ventajas para su inserción en la sociedad

¿Será el Estado de Derecho aquel que ponga algo de cordura en los legisladores y en los jueces y les meta en la cabeza que los fanáticos musulmanes sólo se rigen por la sharia y jamás se integrarán en nuestras sociedades? 

¿Será el Estado de Derecho aquel que reparta sentido común y explique la forma de pensar que los musulmanes tienen y lo que opinan sobre los infieles, las mujeres occidentales, el desnudo público o incluso los perros

¿El Estado de Derecho dejará de actuar desde el plano políticamente correcto y explicará las cosas por su nombre o será el Estado de Derecho el que defienda el Islam dos días después de que nos maten en una plaza, en una discoteca o en un partido de fútbol porque nos quieran imponer su estilo de vida y su religión? 

El Estado de Derecho nos acabará matando a todos. 
Sólo el Estado de Excepción y el abandono de la estupidez ignorante nos darán una oportunidad

Pactar con separatistas está bien si lo hago yo

Todavía le doy vueltas a la cara de idiota que se le debió quedar a Pedro Sánchez la semana pasada tras la votación de la mesa del Congreso, donde diez nacionalistas votaron al PP. No por la votación en sí, sino porque significa el inicio del mercadeo entre el Partido Popular y los nacionalistas para investir a Mariano como Presidente. Es decir, aquello que tuvo la ocasión de hacer Pedro Sánchez a principios de año y que evitó por miedo a ser tachado de enemigo de España por la maquinaria mediática de la derecha, ahora lo ejecuta Mariano Rajoy sin ningún rubor ni miramiento, además de con la aprobación de toda su prensa cortesana, que lo tilda de conquista política y estrategia sagaz.





El pacto de gobierno que le ofreció Iglesias a Sánchez se basaba en obtener la abstención de los nacionalistas ofreciéndoles alguna dádiva y promesas de diálogo. En aquel entonces los Marhuenda, Inda, Rubido, Herrera, Losantos, etc, insinuaron que se estaba cociendo algo muy similar a un golpe de estado y que había que impedir que el PSOE perdiera la cabeza.

También se dijo -y se sigue diciendo- que Podemos no es un partido político, sino más bien una organización para echar el poder abajo, acabar con la democracia y no sé qué más gansadas. Todo aquello hizo efecto en un Pedro Sánchez que demostró ser un político endeble, de muy escasa talla -pese a su altura física- y absolutamente desechable. Se negó a formar un gobierno de izquierdas por miedo a la derecha mediática y a la izquierda política. Por supuesto, Mariano Rajoy se olió la tostada mucho antes y supo leer la jugada dejándole paso para estrellarse sin remedio.

Ahora es Mariano el que sin dudarlo ni un segundo, se está echando en manos de los separatistas para obtener su abstención, y no va a dudar en entregar lo que haga falta, aunque lo haga bajo manga y discretamente, para lograr la presidencia.

Todo este plan maestro parece tener una pequeña fisura: Ciudadanos, que como partido fundado en su día para combatir el nacionalismo catalán tendría serias dificultades para justificar su apoyo a un gobierno investido por separatistas, con lo que es posible que tuvieran que dar marcha atrás y apostar por un NO en la votación. Por tanto, el PP se ve obligado a recurrir a las malas artes y al engaño para forzar el SI de Ciudadanos y la abstención a última hora de los separatistas, que pille a pie cambiado a Rivera y a sus jefes, y que lleve al éxtasis a Paco Marhuenda.



Este compendio de movimientos absurdos e idas y venidas no es más que la demostración palpable de la incompetencia de las veinte o treinta personas que a día de hoy están en condiciones de repartirse el poder de este país. Aquí no se trata de propuestas ni de proyectos; aquí sólo existe inquina personal, odio y rencor. Sánchez y Rajoy no fueron capaces de darse la mano ni delante de los fotógrafos por impedírselo el desprecio y la animadversión que se profesan. ¿Cómo coño van a formar un gobierno?

Los dos partidos menores van camino de convertirse en pequeños clones de los grandes a velocidad de crucero; ni Iglesias soporta a Rivera ni viceversa. Tampoco pueden verse Iglesias y Sánchez, y por supuesto, Mariano escupiría a Rivera si pudiera. Es un panorama alentador, sobre todo cuando uno ve como Daesh está derrumbando en pocos meses a una democracia de histórica tradición como la francesa. Cuando vengan aquí -que vendrán- ¿quién nos protegerá? ¿estos cuatro idiotas?